Alcoy en 1925 (V)

Quinta y última parte de la excursión por Alcoy que escribió Remigio Vicedo en 1925.

Interior de la Ciudad – Del Parterre al Viaducto

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5-1Vueltos al Parterre, lo atravesamos en su parte baja y por la calle de R. Albors, encontramos a la derecha un amplio edificio, aún en construcción; son los garajes de los automóviles de carrera; un poco más arriba, una fachada espléndida, nos dice en letras de bronce que aquello es propiedad del Monte de Piedad y Caja de Ahorros y que allí están sus oficinas; también y transitoriamente ocupa la parte izquierda del edificio el Banco de España; seguimos por la derecha y llegamos a la plaza de M. J. Gisbert, donde hay hermosas fábricas de géneros de punto; continuamos subiendo, y por la del Cura Navarro, que aún está en vías constructivas, y dejando a la izquierda los hermosos jardines del Patronato y el modesto de las Hermanitas de los Pobres, alcanzamos la calle de Santa Marta, anchurosa vía que nos conduce a una de las más hermosas de la Ciudad, la de San Nicolás.

 

5-3En la de Santa Marta, que es el mismo tiempo camino de Alicante, se encuentran las Hermanitas de los Pobres con una rica fachada, el Patronato, fábricas de géneros de punto, almacenes de maderas y talleres de construcción. A mitad de esta calle, hay un cruce que divide en dos a la de San Mateo, antiguo camino que en otro tiempo conducía al Convento de San Francisco, que se levantaba en la parte alta de la misma y tomaba algo de la calle de Santa Isabel, Parache y Parais en tiempos pasados, que es una transversal; con vistas a la calle de San Vicente se hallan los depósitos de aguas potables, leyéndose en sus frontispicios 1871-1878. La parte baja de San Mateo, tiene al lado izquierdo tres calles muy modestas, en frente el colegio de las Hermanas Paulas y a la derecha un grande paredón que sostiene la Glorieta, que por la calle de Santa Marta da la vuelta y forma una manzana; esta última vía se llamó en otro tiempo de la Corbella; desemboca como dijimos en la larga, ancha y suntuosa calle de San Nicolás, que fue camino de la Canal; la parte alta o Sur alcanza la calle de San Vicente, que tenía al final el cementerio viejo, inutilizado en 1885; hoy es campo de juego; los niños de las escuelas municipales se solazan en aquel lugar.

 

5-5Descendiendo desde el punto donde nos quedamos, tenemos a la izquierda la Glorieta ya dicha, que fue en otro tiempo huerto de los frailes Franciscanos; después de la exclaustración, el Ayuntamiento rodeó aquel lugar de una balaustrada de madera, plantó árboles que llegaron a ser verdaderamente gigantescos, colocó una fuente, que emplazó en distintos puntos, hizo tres paseos y los macizos los rodeó de bancos de piedra, convirtiéndolo en amenísimo paseo, que ha visto desfilar tres o cuatro generaciones. Modernamente el ingeniero D. José Cort, lo ha transformado en parque a la inglesa, con largos y grupos de árboles y flores que ofrecen admirable aspecto. Al final de la guerra se le cambió el nombre en Parque de los Aliados, pero el pueblo no lo acepta y Glorieta sigue llamándole.

 

5-6La puerta principal la tiene frente a un parterre llamado de San Francisco por encontrarse en él esta Iglesia, hoy Parroquia de San Mauro y San Francisco. En la fachada de esta templo hay una hornacina y en piedra blanca las imágenes de San Mauro y San Francisco; bajo de ellas, esta fecha: “1732”; al lado mismo de aquella se encuentra la casa abadía, a continuación un retén de soldados; siguen los juzgados municipal y de primera instancia y luego las cárceles del partido; todos esos edificios forman parte de lo que fue convento de Franciscanos, ocupando el claustro, aún existente, los reclusos. En frente mismo y dentro de la calle de San Nicolás tuvo su casa solariega la familia Valor, emplazada en un predio, que aún a principios del siglo XVIII se llamaba la fuente del tejó (fonteta del teix); del árbol aún hay recuerdo dentro del huerto de D. Francisco Abad.

 

5-7Un poco más abajo hay una travesía llamada del Beato Nicolás Factor, antes Cordeta, que fue sitio de juego de pelota; hoy se halla al final de la misma la  iglesia y residencia de las Siervas de María. Bajando por nuestra vía a la izquierda hay un establecimiento grande y espacioso y en su fachada se lee Hotel Continental; está montado con todos los refinamientos modernos y su propietario se esmera en el buen servicio. Cuando la guerra de sucesión, el primitivo convento de frailes menores, fue destruido por las granadas de las tropas reales, teniendo necesidad los religiosos de salir del claustro, y se refugiaron en la casa que ocupaba el área de este Hotel y aquí vivieron hasta que se construyó el nuevo convento; el portal que cerraba la población por esta parte y en esta época se levantaba al lado de esa casa quedando ella al interior; más abajo hay una calle que lleva por nombre del Venerable Ridaura, antes del Tap.

5-8Seguimos adelante y a la derecha hay una hermosa fachada en la que se lee: “Círculo Industrial”; enfrente, una calle; como el nombre de la sociedad indica, es el punto de reunión de los hombres de negocios comerciales, industriales y de Banca; no dice el exterior las bellezas que encierra en su interior y a pesar que de industriales lleva el nombre, tienen el él cabida y allí acuden cuanto en Alcoy tiene valía. A la izquierda y más abajo hay otra travesía y en su esquina, parte baja, la sociedad “El Iris” recreativa y filarmónica y tras pocas casas el final de la calle que se llamó de Wilson; la protesta de los vecinos le ha devuelto el nombre del Santo con quien estaban conformes y satisfechos; al final de esta calle que también se llamó de San Nicolás y San Antonio, está la esquina y entronque con la plaza conocida por el Cantó del Piñó, punto estratégico de desocupados y paseantes. No concluye aquí nuestra excursión sino que dando media vuelta a la derecha, nos dirigimos hacia el Viaducto Canalejas, espléndida avenida; en nuestro camino encontramos la sociedad Oriente, donde acuden gentes de buen humor. De esta sociedad, que conserva un carácter muy alcoyano, han salido grandes iniciativas benéficas.

 

5-9Descendiendo una suave cuesta tenemos a nuestra derecha la sociedad “El Trabajo” y en su perímetro y de su pertenencia el Teatro Circo; a continuación el viaducto dicho, que atravesamos y a su salida a la izquierda un barrio novísimo; el primer edificio es destinado para Escuelas Industriales en construcción; alcanzan las obras el primer piso y será un edificio espléndido; ocupa parte del antiguo tendedero de paños de la Real Fábrica que era un vasto solar circundado de tapial, empedrado, dividido en tandas o porciones por rastrillos y tenía en el centro una torrecilla para inspeccionar y al final unas arcadas para guardar materiales. En 1590 ya se tendía en esta sitio. En 1916, la Real Fábrica construyó a sus expensas un edificio para Economato de materias de primera necesidad y es fabuloso el consumo que de ellas se hizo, habiendo necesidad de cerrarlo a causa de la carestía y elevado coste de los comestibles en 1919. Se colocó la primera piedra de las Escuelas Industriales; la puso el diputado a cortes por esta circunscripción D. Joaquín Salvatella entonces Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, en la tarde del 23 de Abril de 1923. Para este acto estrenaron los Heraldos de la Ciudad artísticos y apropiados trajes, habiéndolo hecho por la mañana los Maceros del Ayuntamiento, los bocetos son de D. Remigio Vicedo.

 

Detrás de este edificio “La Constructora Alcoyana” ha levantado una verdadera manzana de casas donde tienen habitación innumerables vecinos; también en la parte alta de esta zona se han construido gran número de casas, utilizando como vía la misma carretera de Alcoy a Callosa de Ensarriá, que corre por delante de todas estas edificaciones; un paseo moderno plantado de árboles y con artísticos bancos apellidado de Amalio Gimeno, se extiende por la parte norte.

 

A la salida del Viaducto hay un camino que nos conduce a una barriada llamada Tosal; descendemos por ella, donde encontramos modestas casas a un lado y otro; torcemos; al final a la izquierda, pasamos el puente antiguo de Penáguila dejando a nuestra vista fábricas importantísimas; subimos por la calle de San Bartolomé y nos quedamos en la Plaza de la Constitución, que es donde termina nuestra excursión.

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