Una foto «fake» de hace 100 años

En la página 80 del libro «Mirar al Passat: Imatges d’un Alcoi en Blanc i Negre» (Ediciones Tívoli, 2002) aparece en la siguiente fotografía.

La descripción dice lo siguiente:

En agosto de 1935 la Falla de la Plaza de la República representaba a un San Jorge, inspirado en el modelo de Donatello, y una estatua de Canalejas similar al monumento que la ciudad de Alicante le dedicó al político.

En principio, no hay ningún problema, y la foto, a primera vista, parece coincidir con la descripción. El gran monumento que aparece correspondería con la falla del año 1935, y poco más que añadir.

Pero ya habréis leído el título de esta entrada, por lo que ya os figuraréis que la historia no acaba aquí.

Algo no cuadra…

Gente vestida con ropa de abrigo en la foto

Hace unos días, Mario, amigo y moderador del grupo de Facebook «ALCOY AÑOS ATRÁS», dedicado a compartir fotos antiguas de la ciudad, publicó esta foto con un interesante texto informativo sobre la celebración de fallas en nuestra ciudad, aprovechando la publicación en Bivia de la revista «El Fallero».

Al poco tiempo, Adela hizo una observación muy acertada en los comentarios. Resulta que la gente en la fotografía llevaba ropa de abrigo, lo cual no encaja con la supuesta fecha de la foto, que debía ser agosto de 1935. Por mucho que hayan cambiado los hábitos de vestir en el último siglo, la gente iba demasiado abrigada para esas fechas.

De todas formas, podía ser un día excepcionalmente frío de verano. Poco probable, pero no imposible. Pero en la prensa de la época no se hace referencia a ninguna anomalía meteorológica de ese estilo. En el número de La Voz del Pueblo del 17 de agosto hay un artículo en portada en el que dicen que «escribimos estas cuartillas bajo la acción tórrida del sol agosteño que calcina las tierras y deja las fauces resecas y agostadas por la sed». La plantà se hizo el día 15, y las fallas se quemaron el día 18. Descartada pues una ola de frío en pleno agosto de 1935.

Una prueba de peso

Unos días más tarde, Kiko Templario de Muro, especialista en fotos antiguas de Moros y Cristianos y su datación, publicó un comentario con una prueba determinante para asegurar que la foto es definitivamente de un año distinto.

El motivo es doble. Por un lado, se ven árboles en la plaza, y estos se quitaron hacia el año 1928. Y por otro lado, aunque apenas se ve, está claro que la torre a la izquierda de la fachada de Santa María no existía todavía. Esta torre fue edificada sobre 1925, por lo que la imagen ha de estar tomada entre 1917, que es cuando se instala el quiosco de Arsís, y 1924. Esto elimina cualquier posibilidad de que el objeto de la foto fuese una falla, ya que estas solo se celebraron entre 1933 y 1935.

A la izquierda, la foto en cuestión. A la derecha, la fachada de Santa María antes de la construcción de la segunda torre. Véanse también los árboles en la parte inferior de ambas fotos.

Vale, la foto no es de las fallas ni del año 35. Entonces, ¿por qué hay un monumento en medio de la plaza?

El monumento que no dejó rastro

Foto obtenida del blog Alicante Vivo

El objetivo de la investigación ahora es encontrar cuándo se plantó un monumento en medio de la plaza. Para ello, aprovechando la enorme documentación disponible en Bivia, nos ponemos a revisar expedientes del Ayuntamiento, referencias en la prensa entre 1917 y 1924…

Rápidamente nos damos cuenta de que el monumento sería una copia exacta del monumento a Canalejas instalado en la Explanada de Alicante. En un artículo del blog «Alicante Vivo» se relata la historia de este monumento, que fue diseñado por Vicente Bañuls y construido entre 1914 y 1916 (aunque en otras fuentes se dice 1918), como homenaje al político asesinado en 1913. Se inauguró el 13 de diciembre de 1914 sin terminar su construcción. En cualquier caso, las fechas del monumento cuadran con la ventana temporal que estamos manejando.

No obstante, más allá de esto no encontramos nada de información en Bivia, ni ninguna mención en periódicos de la época. Si el monumento se instaló, no dejó ni rastro. Algo raro dada la envergadura y la ubicación del proyecto.

¿Será posible que se construyera un monumento de varios metros de alto, idéntico a otro recientemente instalado en Alicante, y que no dejara ningún comentario en la prensa ni un rastro administrativo en el Ayuntamiento?

La hipótesis final: es un montaje

Así es. El monumento no existió nunca en Alcoy y la foto fue manipulada para pegar el de Alicante en la plaza de la Constitución de Alcoy. No solo es la única alternativa lógica, sino que hay pruebas dentro de la misma imagen que así lo demuestran. Veamos los motivos que soportan esta afirmación.

Primero, lo que ya hemos comentado. El monumento es una réplica casi idéntica del de Alicante, y estaría situado en la principal plaza de Alcoy, con todo lo que ello conlleva:

  • Un monumento así de grande ha de estar construido con cierta solidez, más cuando en la foto parece estar hecho con los mismos materiales que el original. Esto habría supuesto un desembolso económico importante, como ocurrió en el caso de Alicante.
  • Situar un monumento de esas dimensiones, aunque fuese de forma temporal, habría generado cierta cantidad de documentación en el Archivo Municipal en forma de solicitudes, licencias, memoriales, presupuestos, proyectos, etc. Y no lo hay.
  • De haberse instalado, aún de forma temporal, este monumento, habría generado bastante discusión en la prensa, incluso oposición o alabanzas desde el punto de vista político. También debería existir alguna mención en la bibliografía local.
  • Y de haberse hecho, no tendría mucho sentido levantar una copia exacta del monumento de Alicante.

Ninguna de las personas de la plaza se paran a mirar el monumento. Además, da la casualidad de que entre la base del monumento y el quiosco no hay ninguna persona. Casualmente las primeras que aparecen no están en una posición en la que sus cabezas ocultan el monumento, porque eso habría sido muy costoso de integrar en el montaje.

También se pueden ver líneas muy oscuras o muy claras en los bordes por donde se habría recortado la foto del monumento. Además, casualmente este se sitúa justo en el punto en el cual no se oculta por el tejado del quiosco.

En rojo, el monumento «falso». Obsérvese cómo está situado justo en la posición en la que no coincide con el tejado del quiosco.

Un punto importante: la perspectiva no encaja. Al comparar el monumento con el quiosco, este último sí aparece en un plano paralelo al suelo de la plaza, pero el primero no. Si la toma está hecha desde cierta altura, deberían verse al menos parte de las caras superiores de los sillares de la base, pero no es así. La perspectiva del monumento concuerda con la de una fotografía tomada a ras de suelo y a cierta distancia, pero no con una imagen tomada desde un primer o segundo piso.

Aquí se indican aproximadamente las plantas circulares del quiosco (verde) y del monumento (rojo). Llama la atención que se vea perfectamente la barra del quiosco pero la base del monumento solo se vea «de cara», cuando ambas están sobre el mismo suelo y deberían ser paralelas.

Por último, y esta es la prueba definitiva, una de las decoraciones metálicas del quiosco, que debería quedar por delante del monumento, se corta mágicamente. Podría deberse a la calidad de la imagen, pero el resto de decoraciones en cada vértice sí se ven claramente, tanto con fondo oscuro como con fondo claro, por lo que no queda otra que suponer que la foto del monumento se ha puesto por encima de la del quiosco.

Rodeadas, las decoraciones metálicas del quiosco. Llama la atención que estas se ven claramente tanto en fondos luminosos como oscuros, pero sin embargo la del círculo de la izquierda, en el momento entra en la zona marcada en rojo, desaparece.
Lo que debería verse en la foto si no se hubiera «pegado» el monumento encima

Parece claro que la foto sí es un montaje. Pero, ¿era posible hacerlo en los años 10-20? ¿Y para qué se querría hacer?

En primer lugar, sí era técnicamente posible manipular imágenes fotográficas en aquella época, y de una manera bastante sencilla. Probablemente, en este caso se revelaron dos fotos: una de la plaza y otra del monumento. A continuación, se recortaría la del monumento para situarla cuidadosamente encima de la de la plaza. Una cabeza de la primera foto quedaba tapada por la base del monumento, por lo que se recortó y se dejó por encima. Luego, se fotografió la composición y se reveló de nuevo. No es un proceso muy complicado.

En cuanto al por qué, no es para nada descabellado pensar que en estas fechas se quisiera impulsar la construcción de un monumento «al estilo del de Alicante» en Alcoy, dada la gran vinculación de Canalejas con esta ciudad. Es fácil imaginar a la persona interesada quejándose de que «lo han hecho antes en Alicante que aquí» para justificarlo.

Al igual que con los proyectos actuales, se habría contratado a algún especialista para generar una simulación de cómo quedaría, tomando como referencia el de Alicante. Seguramente la idea no sería hacer una réplica exacta de aquel, porque eso no tendría mucho sentido, simplemente se utilizó como ejemplo.

Para cerrar esta entrada por donde empezó, veamos cuál era la falla (esta vez sí) que se quemó en agosto de 1935.


Recomiendo a quien le interese este tipo de contenido que se una al grupo de Facebook de ALCOY AÑOS ATRÁS. Además de las interesantísimas contirbuciones de otros miembros, yo publico de vez en cuando contenidos que son curiosos pero se quedan cortos para una entrada en este blog. Para entrar hay que responder a unas preguntas. Si no se contestan, se denegará la entrada.

En las semanas que vienen tengo preparadas varias novedades, así que nos vemos pronto.

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